Experimentamos el mundo que nos rodea en nuestro propio interior, pues la idea que tenemos de él está formada por las percepciones de nuestro cuerpo. Dicho esto, estamos ante un problema de identidad.
Me explico: Si un observador A percibe un objeto B, el objeto B que A cree estar observando es inexistente, puesto que lo está observando dentro de si mismo y, por tanto, A y B son la misma cosa.
Por tanto, el objeto B observado no es más que un integrante de A. Sin embargo, para que A perciba B tiene que existir C, que es el verdadero objeto existente. Este objeto es el que suscita que A perciba B (que es la ilusión de C dentro del propio A).
En todo caso, B resulta de una relación entre A y C. Pero para que A admita la existencia de B, el primero necesita de la capacidad de observar. Siempre que se observe algo, por precisa que sea la observación, por el hecho de que A es una consciencia, se observará B y no C.
En tal caso, deducimos que para que la capacidad de observación se dé es necesario un sujeto A diferente de C, que crea una ilusión B al entrar en contacto con dicho C.
Llegados a este punto, topamos con otro problema: la capacidad de observación requiere de una consciencia que, por ser consciencia, es subjetiva. Esto convierte el yo en una mentira dado que todo lo que incluye es una ilusión de separación entre A y B. A está formado por múltiples B. La idea de "otro" solo surge si tenemos en cuenta la idea de "yo".
Concluimos por tanto que, si la observación es mentira, lo único existente es C. Podríamos pensar que hay muchos C, pero la idea de multiplicidad y separación sólo es aplicable desde el punto de vista de un observador, es decir, A (y A es inexistente aunque lo percibamos como existente, pues tanto A como el hecho de percibirlo es B, o sea, mentira). Así pues, C es una única unidad y la realidad perceptible es una ilusión.
lunes, 31 de marzo de 2008
domingo, 9 de marzo de 2008
lunes, 3 de marzo de 2008
Sueños de Invierno (por poner un título bonito)
Síntoma de una concepción caótica, la magia no es más que un sueño.
Sin embargo, ¿No es un sueño parte de lo real? Ciertamente podemos afirmar que lo que existe dentro de la imaginación, por ser concebido, existe aunque en otro plano de existencia.
Dentro de nuestra imaginación podemos formular, cambiar, controlar o deshacer las leyes de todo cuanto forma parte de todo. No obstante, aparentemente esto no es cierto fuera de nuestra propia fantasía.
Sin embargo es cierto en alguna parte. Y, ya puestos, ¿Dónde están Dentro y Fuera de nuestra propia fantasía? Cuando algo existente en el exterior cobra vida en nuestra mente, ¿No es su Idea la que estamos examinando, sintiendo, cambiando?
Dentro de nuestra propia realidad podemos modificar las Ideas de cualquier cosa, y esto no es un dato pequeño, pues no existen más Ideas de las cosas que las que tiene cada individuo.
¿No sería, entonces, lógico, que pudiésemos afectar a nuestra propia idea? ¿No sentimos tristeza cuando nos imaginamos tristes? ¿No aliviamos el dolor sintiéndonos fuertes? ¿No ayuda la esperanza, la vision de un futuro mejor, a conseguir los logros? ¿Son controlables estos estados? La respuesta es sí.
¿Sobre qué podemos, entonces, operar fuera de nosotros? La intuición nos dice esto. La forma en que viste alguien, el sonido lejano de los pájaros, la desapercibida vibración de una voz... Todos los datos recopilados inconscientemente son incluidos por la intuición en un cálculo incognoscible que encuentra su solución en impresiones, predicciones, fórmulas de funcionamiento desconocido y de probada efectividad. ¿Son controlables estas impresiones? La respuesta es sí.
¿No manda el cerebro señales al cuerpo para accionarlo? ¿No es necesario saber que se puede accionar una parte del cuerpo para hacerlo conscientemente? ¿No es necesario creer en algo para realizarlo?
¿Podemos mandar señales al exterior para accionarlo? Podemos hacerlo, aunque el exterior no responda.
Sin que obren aquí fuerzas sobrenaturales: Un amigo está triste pero no lo sabemos, lo intuimos sin darnos cuenta y, instintivamente, sin creer (Por no poder saberlo) que podamos animarlo, le rodeamos los hombros con el brazo.
No hace falta ser un calvo metálico para hacer magia.
Etiquetas:
Gótico
lunes, 4 de febrero de 2008
Luna
A ti, que brillas entre las estrellas.
A ti, a quien lloro cuando no estás.
Te pido que seas mi compañera
Cuando me arrastre la soledad.
Te veo nacer y sonríes en lo alto,
corro buscándote si te cubren las nubes.
Sigo tu baile cuando cruzas el manto,
contigo recuerdo los sueños que tuve.
Tu pálido rostro envejece sin pena
acaricia tu mano la cuerda del arco.
Tu luz atraviesa la noche cual flecha
guiada por mano de dama de mármol.
Sales de los mares inmensa y rojiza,
te vuelves de harina mientras escapas
de viejos árboles de ramas pesadas
y grises montañas de nívea cima.
La luz de mis ojos tiembla cuando mueres,
pido a la noche que te traiga de nuevo.
Siempre renaces y siempre me tienes
sonriendo contigo, nadando en tu sueño.
A ti, a quien lloro cuando no estás.
Te pido que seas mi compañera
Cuando me arrastre la soledad.
Te veo nacer y sonríes en lo alto,
corro buscándote si te cubren las nubes.
Sigo tu baile cuando cruzas el manto,
contigo recuerdo los sueños que tuve.
Tu pálido rostro envejece sin pena
acaricia tu mano la cuerda del arco.
Tu luz atraviesa la noche cual flecha
guiada por mano de dama de mármol.
Sales de los mares inmensa y rojiza,
te vuelves de harina mientras escapas
de viejos árboles de ramas pesadas
y grises montañas de nívea cima.
La luz de mis ojos tiembla cuando mueres,
pido a la noche que te traiga de nuevo.
Siempre renaces y siempre me tienes
sonriendo contigo, nadando en tu sueño.
Etiquetas:
Gótico
lunes, 28 de enero de 2008
La Rallada de Cthulhu
La aparición de un primigenio de Lovecraft es de por si algo aterrador. Aun así, a primera vista, puede parecer que el visionado de un cetáceo volador cualquiera no es suficiente para volver completamente loca a una persona.Sin embargo, debemos tener en cuenta ciertas cosas. No debemos olvidar que los primigenios, como su nombre sugiere, son seres primordiales que llevan existiendo incontables eones, que estaban aquí mucho antes incluso que los mundos.
Sólo hay que imaginar una inteligencia inmensa, inabarcable. Que trasciende con creces el concepto humano de inteligencia. Una inteligencia que, con sólo pensar en ti, es capaz aniquilarte.
Lo interesante de estos seres es que no funcionan a escala humana, como todo lo que ha creado el hombre. Incluso el dios más omnipotente del hombre sufre de sus limitaciones, al menos a la hora de ser narrado. Lo verdaderamente interesante, repito, de los primigenios es que no tienen por qué actuar como esperas. No tienen, ni siquiera, que ser como esperas. No puedes esperar nada de ellos. Incluso siendo seres de ficción, son inabarcables para la imaginación humana.
Este terrible poder que sólo podemos sospechar se entrelaza con el miedo a lo desconocido, y ahí tenemos el profundo pavor de que se inunda un personaje al cruzarse con uno de ellos. Es lógico (palabra un tanto fuera de lugar en este texto) pensar que puedan romper tu mente sólo con mirarte, simplemente por el choque de voluntades. Su tamaño no es más que el primer fascículo de su poder, y el primero es siempre más barato.
Y la gracia de todo el asunto es que representan el Caos primordial que precede a la creación de todas las cosas. El estado primigenio antes de que el Big Bang ordene el mundo. No veamos lo que hay antes del Big Bang como la Nada. Conceptualmente, podemos decir que hay un estado de caos creativo (en el que nadan todas las posibilidades de manera desordenada) y el Big Bang es un acto creador que separa y ordena las cosas.
Pues toda la fuerza de ese estado primordial les pertenece, es más, son esa fuerza. Imagina -si puedes- lo que pueden hacer con ella a parte de freírte el cerebro.
domingo, 27 de enero de 2008
sábado, 26 de enero de 2008
¡Kooler than Jesus!
¿Quién no desea que vuelvan los 80 y su fantástico universo de barroquismo psicodélico (O lo que sea)?
Una verdadera obra de arte en el mundo del Bakalao de las Tinieblas. Aprovechando frases de distintas películas, My Life With the Thrill Kill Kult creó esta canción que, acompañada de un fantástico videoclip hará las delicias de toda persona interesada en lo extraño.
Una verdadera obra de arte en el mundo del Bakalao de las Tinieblas. Aprovechando frases de distintas películas, My Life With the Thrill Kill Kult creó esta canción que, acompañada de un fantástico videoclip hará las delicias de toda persona interesada en lo extraño.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)